Reflexión | 14 años atrás

http://oceanadesigns.net/envira/azul-imperial/ Buenos Aires – 14 años atrás http://hdurivage.com/audio/スピーカー/?input_order=1 Google mostraba resultados del kitesurf, en el http://akinabridalcouture.com.au/can-too-

2007 sale la primera nota en La Nación hablando sobre la novedad que un barrilete podía hacer volar a cualquier deportista.  Años siguientes otros medios comienzan a difundir sobre como los tradicionales clubs de windsurf recibieron con los brazos abiertos el kite y a sus aficionados.

Surgieron blogs, sitios y resultados de todo tipo, desde equipos, tutoriales a la búsqueda constante del viento mediante las estadísticas del windgurú. Las cámaras de viento, los llamados de amigos por si soplaba y diseños y colores de velas.

Muchos relatan que el uso de barriletes para embarcaciones tiene orígen en el siglo XII, en asia, tiempo después Samuel Cody, en 1903, vuelven a usar la cometa para hacer navegaciones. Poco a poco, llega a los 80/90 y con la experiencia de varios fanáticos de la nautica vuelve a comenzar la búsqueda por hacer el kitesurf un deporte real. Desde Wipika, en Francia, hasta Naish y Cabrinha en Hawaii.

Arranca el 2001, los argentinos sufren la transición de gobiernos, el famoso corralito y mucho más;  y Martín Vari es campeón freestyle ese mismo año y en el 2003, y cuatro años después gana la PKRA.  Empiezan los foros como Kite.Ar, los debates interestantes y Facebook llega para conocernos como tribu digital. De apoco empiezan a aparecer revistas como KiteSpain, The Kiteboarder, entre otros y riders internacionales que vienen de Tarifa para dar vueltas en el aire.  Del freestyle se empieza a ver fanáticos del strapless y las proezas de Mitu Monteiro, Airton Cozzolino, Matchu Lopes, Djo Silva, Luis Brito, etc. Una década de oro que brilla y resalta en los recuerdos de cada uno que empezó en una playa, desde Quequén a Cumbuco, como ejemplo particular, cada uno memorizará su spot.

En el 2012 se lo incluye como modalidad olímpica y luego es nuevamente reemplazada por el windsurf. Debates que van y vienen, muchos se ponen de acuerdo y otros se oponen por reglas que son coherentes para algunos e incoherentes para otros. A pesar de esto, las marcas continúan innovando y dándole vuelta de tuerca a las barras, tablas, botas, straps, kites con 5 líneas, 4; nuevas medidas, diseños para aprovechar el viento, la vuelta al “C”, que bow, que híbrido, etc, etc, etc, etc, etc….el mercado mira de apoco la vela con gran interés.

Llega el PKRA a Mendoza, después a Bariloche, nos enteramos de eventos con celebridades del mundo como el de Cuesta del Viento, el famoso KiteFest; y así empiezan a surgir varios más: Monte Hermoso, Playa Unión, Punta Lara, Punta Indio, Rada Tilly, El Condor, Puclaro, Matanzas, Potrerillos, Las Grutas, El Nihuil,  Villa La Angostura, Dique Los Molinos;  y sigue la lista.

La actividad sigue evolucionando, cada aspecto se investiga, se desarrolla y se lo pone en prueba para ver la reacción del consumidor. Ejemplos como la barra de North en el que se pueden trimar los cabos, foils adaptables para tablas twintips, flotadores de emergencia para cuando uno desea hacer un autorescate, neoprenes con sistemas de temperatura, aplicaciones como XNSR para medir saltos, velocidad y perfomance, al estilo Nike +, Trace sensors ; tablas que se unen en partes y mucho más.

La tecnología quiere colarse en cada detalle para facilitar el uso de materiales y darles una vuelta de tuerca creativa. Cada industria quiere ganarse un lugar en el corazón de la gente y esta es una muy saludable.  Forbes lo categoriza como el nuevo golf de los CEOS, gente como Richard Branson, Obama, Larry Page, sí señores, el mismo creador de GOOGLE, se los ven navegando en San Francisco.  Entre líneas, deja de ser el luxury de algunos y se transforma en un llamado “MASSCLUSIVE”; el lujo comienza a llegar a otros sectores pero sigue siendo algo único y de algunos.

Los campeones clásicos que se muestran en youtube pasan de ser europeos a sudamericanos, ejemplo de Alex Pastor a Carlos Mario; de Karolina Winkowska a Bruna Kajiya. El kite está en todos lados y muestra nuevos rostros que nacen de lugares impensados. Un deporte, muchos corazones, muchos espíritus. Un hilo conductor que une a influencers, representantes de marca y personajes locales.

 

La creatividad no se queda quieta sólo en los productos nuevos, sino también en otro tipo de inventos como el de la imagen. Llega a mochilas como Mafia Bags y Tincho y Lola, dos empresas concientes del cuidado de la naturaleza y sobre cómo re aprovechar una y otra vez materiales para ofrecerlos de una manera distinta y amante del trendy.

Más compañías vuelven a mirar una y otra vez y surgen videos simples que dejan a todo el mundo con una sonrisa. La famosa bolsa de IKEA toma protagonismo y viraliza con foco a lograr awareness y participación.

Y al igual que el windsurf que nos enseñaron mamá y papá, con esas tablas BIQ grandes y velas triangulares, con botavaras pesadas, escarpines de neoprene, pie de mástiles, orzas abatibles y quillas ochentosas aparecen las mismas fotos pero haciendo kitesurf. Arneses para llevar bebés y otros inventos surgen para practicar el deporte entre padres e hijos. La comunidad se transforma en un tercer lugar, un espacio en común en donde diseñadores, ingenieros, médicos y miles de profesiones comparten el mismo fanatismo, el kitesurf. Con palabras juntas o separadas, kite surf, kitesurf, kiteboard, kite board, algunos dejan de pronunciar la “t”, otros simplemente le dicen el “kite” (“kait”). El modismo local le da color y subraya la actividad tratando de comunicarlo como un verbo. Esto no queda en el pasado, continúa y la historia la podés seguir escribiendo vos ¿Te animas?